Cuento «El Camino Embarrado»(#116)

11 junio, 2021
/
Cuento "El Camino Embarrado"(#116) - agustinblanco.com
Puedes disfrutar de este podcast en:

Dos monjes budistas caminaban juntos por un camino embarrado mientras llovía intensamente. Al aproximarse a un humedal donde el agua parecía llegar hasta la cintura, vieron a una hermosa y delicada joven vestida elegantemente, tan empapada como paralizada frente al borde del mismo.

Vamos, niña, yo te ayudaré a cruzar — dijo inmediatamente uno de los monjes.

La adolescente le miró esperanzada, y se apresuró a subir a la espalda del monje, quien amablemente la llevó hacia el otro lado.

El otro monje, quien parecía haber presenciado algo terrible y cuyo semblante expresaba tensión y angustia, no pronunció palabra alguna hasta la noche, cuando llegaron a un templo en el que se alojarían hasta el día siguiente.

En ese momento, cuando ya no pudo contenerse más, dirigió la mirada hacia su compañero y le dijo mostrando un gran descontento:

— ¡Los monjes no nos acercamos a las mujeres, sobre todo, si son jóvenes y hermosas! ¡Es peligroso! ¿Por qué has hecho eso?

El otro monje, haciendo alarde de una gran serenidad, le contestó;

— Yo dejé a la joven en el otro lado del humedal. En cambio tú, la traes todavía contigo.

¿Cuántas veces nos ha ocurrido o nos han dicho algo, que hemos arrastrado durante el resto del día, amargándonos incluso en los días siguientes?

Al igual que somos muy selectivos con quien invitamos a nuestra casa, pues no dejamos entrar a cualquiera, hagamos lo mismo con lo que permitimos entrar en nuestra mente, y mucho más con lo que permitimos que se quede.

Recuerda que…

«Solo puedes tener un pensamiento a la vez, así que procura que sea positivo».

Lo que pensamos y sentimos, determina lo que hacemos, y lo que hacemos; lo que somos.

Por tanto, vigila y controla lo que te permites pensar y sentir.

No podemos controlar las primeras sensaciones cuando recibimos un estímulo; cuando alguien nos dice o nos hace algo.

Sin embargo, sí que podemos controlar cómo respondemos ante ello; qué pensamientos permitimos que se queden con nosotros, qué decimos y mucho más aún; cómo actuamos.

No se trata de eliminar los sentimientos y emociones, pues eso es imposible, y hacerlo significaría perder la esencia de la vida; el SENTIR.

Igual que el maestro observa y escucha a sus alumnos sin dejarse manipular por ellos, para conocer qué ignoran y qué necesitan para luego proporcionarles la enseñanza más adecuada.

Observemos e interpretemos nuestros sentimientos y diálogo mental, para luego educar a la mente y al corazón, moldeando el carácter y esculpiendo nuestro comportamiento, para SENTIR, PENSAR y HACER de la manera más sabia y oportuna posible.

Se trata de domesticar a nuestros pensamientos y emociones.

No se trata de eliminarlos. Se trata de educarlos.

Aprende y crece cada día

POST RELACIONADOS

ÚLTIMOS POSTS

Deja un comentario

Responsable: AGUSTIN BLANCO CRUZ
Finalidad:
 responder a tu solicitud, así como posibles envíos comerciales
Legitimación:
 gracias a tu consentimiento
Destinatarios:
tus datos se encuentran alojados en Siteground
Tus Derechos: 
Acceso, Rectificación, Limitación o Supresión de tus datos

Deja tu mail si quieres que te avise con cada nueva publicación en el blog y podcast.

Responsable: AGUSTIN BLANCO CRUZ
Finalidad:
 responder a tu solicitud, así como posibles envíos comerciales
Legitimación:
 gracias a tu consentimiento
Destinatarios:
tus datos se encuentran alojados en Siteground
Tus Derechos: 
Acceso, Rectificación, Limitación o Supresión de tus datos

SUSCRIBETE y recibe los mejores aprendizajes semanales cada sábado

Responsable: AGUSTIN BLANCO CRUZ
Finalidad:
 responder a tu solicitud, así como posibles envíos comerciales
Legitimación:
 gracias a tu consentimiento
Destinatarios:
tus datos se encuentran alojados en Siteground
Tus Derechos: 
Acceso, Rectificación, Limitación o Supresión de tus datos