Todos quieren vivir felices, pero cómo (#123)

22 junio, 2021
/
Todos quieren vivir felices, pero cómo (#123) - agustinblanco.com
Puedes disfrutar de este podcast en:

“Todos quieren vivir felices, mi querido Galión” – escribía Séneca a su hermano mayor –

“… pero no resulta sencillo conseguir esa vida feliz, de la que cada uno se aparta tanto más cuanto con mayor ahínco la busca“.

Es necesario que primero sepamos en qué consiste nuestra felicidad.

¿Qué nos está separando de ella? ¿Qué falta o qué sobra?

Una vez lo tengamos claro, dibujemos el camino más corto para llegar hasta ella.

Al ponernos en marcha, cada día estaremos un poco más cerca, pero mientras andemos errantes por todas partes sin seguir ningún tipo de plan o rumbo, la vida se nos irá acabando entre constantes errores e incomodidades, con la impresión de no tener tiempo para nada y de estar continuamente perdidos en una jungla rebosante de estímulos.

Es necesario determinar hacia dónde vamos y por dónde, poniendo empeño a su vez en no guiar nuestros pasos en base a los movimientos del rebaño, que normalmente camina no por donde se debe ir, sino por donde va todo el mundo.

Convencidos sin esfuerzo, y sin apenas cuestionárselo; de que lo mejor es aquello que ya ha sido aceptado por la mayoría.

“Vivimos no según nos dicta la razón, sino por imitación“.

Séneca (3-65 dC)

Esto nos sigue ocurriendo siglo tras siglo, milenio tras milenio por no meditar jamás sobre la vida, y siempre creyendo en que lo que hacen los demás es lo apropiado.

De esta manera, continuamos repitiendo los mismos errores, y continuamos estando igual de perdidos.

Meditemos sobre qué acción es la mejor, y no sobre la que más se usa.

Meditemos sobre lo que nos permite mantener un estado de paz eterna, y no sobre lo que ha sido aprobado por la mayoría.

Esta tranquilidad y libertad perpetua la conseguimos una vez desterradas todas aquellas cosas que nos irritan o causan temor.

Cuando deja de existir lo bueno o lo malo, y nos centramos en practicar la honestidad, nos vaciamos de soberbia y moderamos la ambición. 

Cuando nos damos cuenta de que la gran mayoría de cosas que nos rodean, nos alejan más que nos acercan a la felicidad.

Cuando nos convencemos de que esa alegría y gozo continuado nace de nuestro interior, que nos acompaña siempre que no ambicionamos nada ajeno a lo que ya llevamos puesto.

“Puede llamarse feliz el que no desea ni teme nada, beneficiándose del uso de la razón. Feliz es, el que tiene un criterio recto. El que se contenta con lo que tiene, tenga lo que tenga, y el que prefiere sus propias cosas a las que le puedan venir de fuera. Bienaventurado aquel a quien la razón hace agradables todas las situaciones de su vida“.

Séneca (3-65 dC)

Aprende y crece cada día

POST RELACIONADOS

ÚLTIMOS POSTS

Deja un comentario

Responsable: AGUSTIN BLANCO CRUZ
Finalidad:
 responder a tu solicitud, así como posibles envíos comerciales
Legitimación:
 gracias a tu consentimiento
Destinatarios:
tus datos se encuentran alojados en Siteground
Tus Derechos: 
Acceso, Rectificación, Limitación o Supresión de tus datos

Deja tu mail si quieres que te avise con cada nueva publicación en el blog y podcast.

Responsable: AGUSTIN BLANCO CRUZ
Finalidad:
 responder a tu solicitud, así como posibles envíos comerciales
Legitimación:
 gracias a tu consentimiento
Destinatarios:
tus datos se encuentran alojados en Siteground
Tus Derechos: 
Acceso, Rectificación, Limitación o Supresión de tus datos

SUSCRIBETE y recibe las meditaciones diarias y los mejores aprendizajes semanales cada sábado

Responsable: AGUSTIN BLANCO CRUZ
Finalidad:
 responder a tu solicitud, así como posibles envíos comerciales
Legitimación:
 gracias a tu consentimiento
Destinatarios:
tus datos se encuentran alojados en Siteground
Tus Derechos: 
Acceso, Rectificación, Limitación o Supresión de tus datos